Ese día cuando llegamos a casa, me encargue de plantarlas junto con mi abue en un lugar que ya habíamos decidido.
El nombre de las plantas la verdad es que no me acuerdo muy bien, pero me encantaron.
A mí me gustó en especial una rosa, mi abue dijo que la compraría para mí y así fue.
En la tarde salimos a caminar un rato, sólo para distraernos un poco, mi abue me venía contando que había estando pensando en cosechar en el jardín cosas así como: cebolla, perejil, epazote, etc.
A mí me gustó la idea y le dije que estaba muy bien lo que pensaba hacer y que yo le ayudaría.
Hoy domingo sembré cebolla (quién lo diría, espero que sí nazcan, ja ja ja), mis uñas terminaron negras de tierra, ja,ja.

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